La educación militar, en opinión de Juan Battaleme

2-DIC-2017

 

El día 2 de diciembre pasado Infobae, en su sección “Política”, publicó una entrevista al politólogo y especialista en defensa Juan Battaleme (http://www.infobae.com/politica/2017/12/02/juan-battaleme-nadie-pondria-a-trabajar-a-un-periodista-con-una-commodore-64-pero-hacemos-eso-irresponsablemente-con-nuestra-defensa/).

Battaleme realiza un recorrido por la actual situación del campo de la defensa y, particularmente, la de las Fuerzas Armadas –FF.AA.-. Al respecto, y en relación a la educación al interior de las Fuerzas, el especialista sostiene que “la formación de los pilotos sigue siendo buena. Algo interesante que ha hecho tanto la Escuela de Guerra aérea [sic], como la del Ejército, es tratar de mantenerlos informados de por dónde va el mundo”.

El politólogo rescata, acertadamente, el valor de la educación para las FF.AA. y la calidad de la formación que los pilotos -y cabe acotar, la de todos los Oficiales de la Fuerza Aérea Argentina -FAA- reciben desde el ámbito educativo de la Institución, fundamentalmente, desde la Escuela Superior de Guerra Aérea –ESGA-. En este sentido, advierte que aún pese a las limitaciones que se generaron desde el exterior de la Fuerza, y al direccionamiento que atentó contra su unidad, la formación de los Oficiales salió ilesa y airosa.

A partir de lo expuesto, es preciso reflexionar sobre el valor de la educación y sobre su aporte trascendente para los hombres de armas. Es entonces que corresponde señalar en primer término, que la educación es un valor en sí mismo. En un contexto internacional y local que se ciñe, y en muchos casos se forja, por cuestiones utilitarias y acomodaticias es ineludible refundar el compromiso con la educación como significación primaria. Esta cadena de valor se mide por lo que la educación es, y no únicamente por lo que ella brinda o da.

Una mirada que atente contra el precedente principio recaería en una visión de corto plazo, y por ello taparía la calidad educativa que guía la formación de hombres virtuosos, rectos, valerosos, comprometidos con la defensa de la soberanía y la Patria. Esta defensa, no es reduccionista ni monista. Es decir, no es de una visión y una lente monofocal sino más bien multifocal. Por tal motivo, la educación requiere del largo plazo, de miras de extenso y profundo alcance. El tratamiento, el análisis y el abordaje de la defensa convoca y educa a hombres con compromiso, con entrega y abnegación. El ámbito académico de la FAA, y en él la ESGA, son las bases para sentar estos pilares.

La ESGA es un eslabón primordial de una larga cadena que lleva por nombre “educación”. La educación personal y la formación académica precisan de fuertes bases que se encuentren entrelazadas; por tal motivo la enseñanza se centra en el hombre, en su bien y en el de la sociedad. Es menester fortalecer esta cadena y todos sus herrajes, a causa que ella siempre se rompe en su eslabón más débil. Si falla el hombre o las instituciones educativas se debilitan, la cadena se quebrará.

La educación tiene una profunda raíz, que se cuida y fortalece desde los espacios que la consideran fin último. La formación del militar es concomitante con el fomento de la virtud, pues no basta con un academicismo fuerte, de sobria formación en aspectos generales de las ciencias y las disciplinas. La virtud -areté- es el camino que conduce al bien. El bien es armónico, holístico e integral –aproximación y forma en la que debe comprenderse y analizarse la defensa-, ya que se nutre y complementa con la justicia, la piedad y el valor, entre otras disposiciones o ideales.

Si el hombre se encuentra desprovisto de valores será un individuo egoísta, utilitario y egocéntrico. La educación es el valor primario, no apunta a la obtención de bronces y reconocimientos como meta principal, sino que ellos vendrán si, y sólo si, la educación se interiorizó, asimiló y fue puesta en acto. Éste es el sentido que, desde la ESGA, se le otorga a la educación y que tiene por misión la formación de hombres virtuosos para el ejercicio del bien en la República, en la educación ciudadana y en la defensa de la Patria y sus hombres.

 

Por: Francisco J. Auza. Licenciado en Ciencia Política y Licenciado en Relaciones Internacionales (USAL), Profesor en Ciencias Sociales (Instituto Hernandarias), doctorando en Relaciones Internacionales (USAL). Se desempeña como docente e investigador en la Escuela Superior de Guerra Aérea (ESGA) y en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador (USAL)."  
Fotografía: INFOBAE  
 
   
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